30 marzo 2013

ATLÁNTIDA. Jesús Maeso de la Torre




La eterna Atlántida fluye por la paleta de José Alberto López como un sumiso lecho de colores.
Sus colores granas, magenta y púrpura, transforman la desolación que produce el misterioso 
recuerdo de la Atlántida anfibia, nuestro glorioso pasado enterrado en el cristal de la memoria.
Sus pinturas recuerdan el nebuloso pasado que se yergue frente al Ídolo de Gadir y los dioses luminosos de Tartessos.
Del esplendor al misterio, esa es la última página de la Atlántida que dibuja José Alberto, 

entre prismas de aguas antiguas y alas de crisálida azules, que emergen entre las aguas 
del abismo infinito.


Jesús Maeso de la Torre